Consejos Cambia de residencia sin complicaciones

Cambia de residencia sin complicaciones


Metroscubicos.com/ Georgina Navarrete
12 de Mayo de 2010

La historia de Mercedes, nos ayuda a ejemplificar lo que no se debe hacer cuando dejas tu casa actual para radicar en una nueva ciudad. Esta aventura deja al descubierto los secretos para elegir la casa correcta al ‘cambiar de aires’.

Su primera vez, hace ya 18 años, fue emocionante y afortunada. Sin grandes ataduras en el Distrito Federal, Mercedes Souza y su esposo migraron a Tijuana en atención a una buena oportunidad laboral.

“Me hice sencilla la búsqueda de casa: Tomé los clasificados del periódico más leído de la región y un mapa para ubicar el trabajo de Raúl”.

Apenas en espera de su primer hijo, aquel cambio de aires fue más de lo que los recién casados esperaban. “El plan era sencillo: rentar una casa, vender los muebles que teníamos y ocupar ese dinero en comprar unos nuevos ‘del otro lado’ ”. Sin embargo, al llegar se encontraron con un mercado inmobiliario con atractivos precios y alta oferta de casas. Resumen: compraron su primer departamento.

El consejo

Cualquier especialista en finanzas personales reprobaría el espíritu aventurero de Meche y Raúl. Al llegar a una nueva ciudad, sea cual sea el motivo del cambio, lo más recomendable es rentar al menos por un año, tiempo suficiente para saber si puedes adaptarte a tu nuevo estilo de vida, al clima, a la gente y al hecho de estar lejos de tu familia.

Además, este tiempo te permite conocer mejor la ciudad para elegir el rumbo que más te agrade y se adapte a tus necesidades, así como, si es el momento de comprar.

La aventura continúa

Ya decididos a comprar, la misión de Mercedes se limitó a “buscar una casa bonita, accesible a mi presupuesto, segura, y cerca de la oficina de Raúl”. Los muebles llegaron poco a poco. Y el arrepentimiento apareció años después, cuando apareció una nueva propuesta labora en Guadalajara y la pareja decidió mudarse de nuevo.

Durante un tiempo la casa de Tijuana les causó dolores de cabeza por el mantenimiento e inquilinos morosos. Mercedes reflexionó el grave error de comprar una casa, sabiendo que el trabajo de su esposo tenía altas probabilidades de cambios de residencia.

En 2009, Mercedes y Raúl lo hicieron de nuevo. Desde hace 8 meses viven en Monterrey,  pero ahora el proceso y los resultados fueron distintos. “Gracias al Internet pude buscar antes de irnos. Los clasificados tienen fotos y eso ayuda a darte una idea de lo que te espera”, cuenta Mercedes, quien esta vez decidió rentar.

No obstante, ahora sus prioridades eran otras. “Mis hijos tienen 17 y 16 años, así que lo primero fue elegir escuela. Ya inscritos, tomé mi mapa y busqué zonas cercanas a ella para facilitar sus visitas, sus trabajos por equipo, sus fiestas. Y claro, busqué que tampoco estuvieran muy lejos de nuestros empleos”.

Mercedes hizo lo correcto. El primer lugar para comenzar a integrarse en una sociedad nueva es la escuela de los hijos.

Aunque muchos prefieren buscar, ver y elegir por su cuenta, existen profesionales que pueden hacer más amable y ágil la pesquisa, principalmente cuando te mudas a una ciudad desconocida.

De hecho, Mercedes cuenta que la mayoría de las casas que encontró por Internet eran administradas por inmobiliarias, “me quedé con una casa que me ofreció una de estas empresas, basada en mis necesidades”, señala.

Los gastos de mudarte

Un cambio de ciudad implica diversos gastos que pueden escapar de tu mente, por ejemplo:

1.- Traslado o compra de muebles. Lo mejor desde el punto de vista financiero es vender y comprar en cada ocasión. Las mudanzas son caras y es difícil que todos los muebles se adapten a los nuevos espacios.

2.- Menaje. Lo que te puedas llevar, como horno de microondas, vajilla, plancha, etc., llévatelo. No compres cosas lujosas ni muy grandes. En tu ciudad de origen haz una venta de garage y con lo que saques compra lo básico.

3.- Gastos de remodelación de construcciones usadas, vicios ocultos de casas nuevas. Siempre debe tener un extra para habilitación: alfombras, barandillas, climas artificiales.

4.- Debe apartarse otro presupuesto para adaptación de espacios: libreros, cortinas, conexión de lavadora, secadora, lavavajillas.

5.- Para una más rápida adaptación, existe la opción de pagar a una inmobiliaria el servicio de “relocation”, que consiste en dar recorridos por la ciudad para ubicar doctores, escuelas, dentistas, tiendas, sastres, clubes, teatros, cines, etcétera.

 

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