28 de Enero del 2013 | Editorial Metroscubicos
Si piensas que los tapices están pasados de moda, debes saber que desde hace varios años ha habido una continua investigación por parte de las empresas de textiles decorativos para generar propuestas originales y contemporáneas de tapices. Con esta extensa oferta, el reto es saber elegir el adecuado para darle un toque especial a tu casa. Aquí te decimos cómo.
¿Qué superficie necesitas para colocar un tapiz?
El lienzo ideal para un tapiz es aquel que tenga menos imperfecciones a lo largo de su superficie, un muro de yeso, aplanado liso es uno de los mejores materiales, un muro en tablaroca o hasta un lambrín de madera son también útiles, pero ojo con las juntas entre cada tabla.
Como consejo, ve siempre los muros a contra luz o para detectar imperfecciones. Recuerda que el papel tapiz las dejará al descubierto, pero maximizadas.
También es importante que la superficie no tenga problemas de humedad.
¿Cómo te entregan un tapiz a la hora de comprarlo?
Casi todos los tapices se fabrican en rollo. Dependiendo del modelo y la marca, varía la longitud desde 10 hasta 30 metros o más. De igual manera su ancho, los más comunes son de 36 pulgadas (91.4 centímetros) y entre 52 y 56 pulgadas, (1.40 metros), sin embargo existen muchas medidas dependiendo del modelo, por eso es recomendable siempre revisar el ancho antes de comprar.
Sabiendo esto, toma en cuenta los empates entre sección y sección, ahí es donde radica la pericia del colocador, ya que existen diseños de tapices que son muy complejos y requieren de mano de obra profesional para su colocación y así garantizar que los empates sean imperceptibles.
La iluminación, el factor clave
Aprovecha la luz para decidir la ubicación de los tapices. Dependiendo del color predominante de éste, puedes transformar todo un espacio. No hay una regla específica para la cantidad de tapiz que debes usar en un área. Pero debes tener presente como será el resultado en cuestión de iluminación.
Recuerda que ciertos colores como cafés, naranjas obscuros o grises absorben la luz dentro de un espacio, por eso, si te decides por alguno de estos, colócalo de preferencia del lado donde no refleje la luz, si lo pones justo en frente de la ventana ese espacio se va a hacer mucho mas obscuro. A menos de que tu objetivo sea obscurecer el lugar, entonces aprovecha esta característica.
La textura ideal
La elección depende de lo que quieras lograr en la habitación. Por ejemplo, los espacios transitorios entre habitaciones como vestíbulos y pasillos, son ideales para experimentar y abusar de los colores y texturas en los tapices, estos espacios como su nombre lo indica son de transición, así que representan un espacio dentro de tu casa en el que no pasas mucho tiempo continuo, de tal manera puedes arriesgarte con figuras barrocas que reflejen tu personalidad, con formas geométricas divertidas o con texturas e imágenes dramáticas que den personalidad al espacio.
Cuando escojas este tipo de diseño, te recomiendo que lo coloques en un lugar donde tenga luz rasante, es decir, iluminación casi paralela con la superficie. Que la luz bañe el muro y la fuente de iluminación esté lo más pegada posible, por ejemplo un cajillo luminoso, así resaltarás la textura del tapiz.
Si la fuente de iluminación es frontal, se pierde la textura en términos visuales.
Cuando utilizas texturas muy cerradas y con relieve, retienes el reflejo de la luz, de tal manera provocas espacios más íntimos. Por ejemplo si tienes una habitación muy amplia y con demasiada entrada de luz, y quieres que sea un family room o una alcoba, es el lugar ideal para utilizar tapices con texturas muy marcadas y con colores que atrapen la luz, así equilibrarás la desproporción de luz y tamaño.
Los colores vivos y los tapices con diseños muy figurativos son recomendables en remates y contrastándolos con colores neutros, para lograr mayor protagonismo. O abusa de ellos en un espacio reducido y de esa manera todo el espacio será el protagonista, por ejemplo un vestíbulo.
Los tapices de colores neutros o diseño geométricos discretos puedes colocarlos en muros alargados y grandes y no te cansarás de verlos con el paso del tiempo.
En las recámaras procura usar texturas y colores que sean muy mesurados, tu cuarto no es el lugar adecuado para experimentar, así que te recomiendo que uses tonos neutros que se integren a la tonalidad que hayas decidido tener en las diferentes telas dentro de tu recámara, contemplando también los de las colchas y cojines de la cama.
Para lugares donde quieras tener una sensación de frescura y amplitud como una sala de baño o un toilet, puedes recurrir a colores claros como perla, ostión, beige, concha nácar y blancos, así como texturas lisas con destellos o brillos discretos; de esta forma vas a reflejar la luz en el espacio y vas a lograr que, con esos brillos discretos, haya una sensación de limpieza y amplitud.
No tengas miedo de combinar tapices, todo se vale, siempre y cuando tengas una intención. Coloca el tapiz mas rebuscado al lado del tapiz mas simple y al enfrentar los extremos les darás a cada uno mas personalidad.
El Consejo
Te recomiendo comprar rollos de reserva, para reemplazar en caso de maltrato, humedad o desgaste. La cantidad de esta reserva depende del tamaño de la superficie que tendrá el tapiz. Considera que siempre se debe reemplazar al menos una cara completa de la pared para evitar diferencia en tonalidades.
El autor es Arquitecto, experto en diseño de interiores. Síguelo en Twitter @hmerediz